domingo, 22 de diciembre de 2013

LOS HIJOS DEL ARBAT



La muerte resuelve todos los problemas. Hay un hombre, hay un problema; no hay hombre, no hay problema”. Iósif Stalin pronuncia esta frase en la novela ‘Los hijos del Arbat’ y todavía sin pruebas históricas irrefutables le achacan al propio caudillo la autoría de este aforismo.
De hecho, esa obra es la quintaesencia de novela antiestalinista ambientada en los años treinta.
Este fue el principio de Stalin, según el literato, y lo mostró a través de los destinos de unos jóvenes que vivían en el centro de Moscú.
Son gente cuya juventud transcurrió durante el florecimiento del culto al dictador que logró someter a su voluntad a millones de personas y establecer la dirección del desarrollo del país.
Sobre 10 un  7


Fuente+infor

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