Vistos desde el aire, los fiordos noruegos parecen un rompecabezas de islas que se desgrana en el océano. Desde la cubierta del Sterna el rompecabezas se convierte en un laberinto que debemos sortear para salir al mar.
Dejamos Tromsø por la mañana. Luego de una parada en la gasolinera nos internamos en los canales. El paisaje de fiordos es imponente, a mitad de camino entre una película de hobbits y el primer día de la creación. Las tierras altas de noruega han sido talladas por el frío. Son pocos los meses del año en los que la nieve deja ver las cumbres, cortadas a cuchillo sobre un mar gris metálico, templadas a fuego vikingo y enfriadas en el océano glacial.Fuente+infor
El muelle de la pequeña localidad de Reinsfjord, al norte de Noruega. / Javier Argüello
Mirador de Cabo Norte, en Noruega. / Javier Argüello
Es uno de los lugares míticos para viajar, pero quizás un poco lejos para ir con mi coche, hay un total de 9.000 km. + -. Seria mas económico ir en avión, pero te pierdes todo lo bueno, el ir despacio y disfrutar de los lugares o rincones que descubres y ver alguna Aurora Boreal. Por ejemplo el Tromsoebrua el puente gigante de Tromso.
Una opción seria ir o volver con un coche alquilado.
Bueno dejo de soñar, cogeré la bici y daré una vuelta por Barcelona.





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